A la pregunta de cómo aliviar el dolor orofacial, intentaremos en este artículo solventar dudas que a menudo, recibimos en nuestra consulta de Valencia a pacientes que sufren molestias que trascienden el diente, afectando a la musculatura y articulaciones del rostro.
Es lo que conocemos como dolor orofacial, una patología compleja que requiere un abordaje especializado y tecnología precisa para devolver la calidad de vida al paciente.
En Clínica Dental Fuset entendemos que la salud bucodental va mucho más allá de una sonrisa estética; se trata del bienestar integral de la persona.
Para combatir estas dolencias, una de las técnicas más eficaces que empleamos en nuestros tratamientos es la aplicación de ultrasonidos.
Aunque el término es conocido popularmente, su aplicación terapéutica en odontología y fisioterapia es una herramienta fascinante que merece ser explicada con claridad.
Lejos de ser una intervención invasiva, estos equipos transfieren ondas mecánicas no ionizantes a través de un medio físico, generalmente un gel conductor.
Estas ondas poseen una frecuencia superior a las del sonido convencional, concretamente por encima de los 16.000 Hz, lo que las hace imperceptibles para el oído humano.
El objetivo clínico de esta tecnología es generar una vibración específica que permite propagar y transmitir energía en forma de ‘calor profundo’.
Este proceso desencadena un movimiento celular beneficioso que no solo aumenta la temperatura en la zona aplicada, sino que mejora notablemente la cicatrización de los tejidos.

Es interesante observar cómo la naturaleza ya utiliza principios similares. Como curiosidad biológica, especies como los delfines, los murciélagos y ciertos insectos emplean estas ondas para la ecolocalización.
Estos animales emiten ondas tan altas que «rebotan» en los objetos, permitiéndoles crear una imagen mental de su entorno para orientarse. En nuestra clínica, aprovechamos esa misma física avanzada, pero con el objetivo de regenerar y sanar.
Una de las grandes ventajas de esta terapia para nuestros pacientes es su comodidad. A pesar de que hablamos de un aumento de temperatura interno, el paciente no percibe calor durante la sesión.
Esto se debe a que en la profundidad de los tejidos existen escasos o casi nulos receptores térmicos, por lo que el cambio de temperatura producido por el ultrasonido pasa desapercibido sensorialmente, aunque sus efectos biológicos estén actuando.
La eficacia de este tratamiento reside en su capacidad de penetración. La absorción máxima en tejidos blandos oscila en un rango de 2 a 5 centímetros, disminuyendo la intensidad a medida que las ondas profundizan más.
Esta característica lo hace ideal para tratar el tejido conectivo, siendo absorbido primariamente por ligamentos, tendones, fascia y tejido de cicatrización.
En nuestra clínica en Valencia, la tecnología no es un fin, sino un medio para cuidar de usted. Utilizamos los ultrasonidos específicamente en protocolos para el dolor orofacial y trastornos temporomandibulares, integrándolos dentro de nuestros tratamientos de fisioterapia y osteopatía.
Manteniendo nuestro compromiso de tres generaciones velando por la salud global de nuestros pacientes, incorporamos estas terapias para asegurar que la recuperación sea no solo efectiva, sino también confortable.
Si sufre de tensión mandibular o dolor facial, le invitamos a consultar con nuestro equipo médico para evaluar si esta tecnología es la solución adecuada para su caso.
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